jueves, 23 de febrero de 2012

Rayo de sol

ese hombre sabe que la luz entrando por la puerta del balcón
es apenas una señal y no sabe qué dice en su trabajo
es que sus ojos
tan cansados de mirar la distancia
quedaron atascados en un aljibe de días
su noción del tiempo anda cargando un pasado mentiroso
un hoy sin consistencia
un mañana imposible

lunes, 20 de febrero de 2012

Ve

Ve.
Un barco de ladridos. Un mounstruo.
Llueve desde que parió su última instancia
y reverencia porque nada quedó en pie.

Se reconoce en la bufanda de la noche,
en el bramido.
El pasado arremete y sangra.
Su carrera terminó
no está donde esperaba.

domingo, 19 de febrero de 2012

Acaso la noche

Acaso acabe la noche dándole al calor un jugo de magnolia
y pueda yo
desde tanta humedad dar por conocida
la mar de los conquistadores
y la plata de los conquistados.

Acaso pueda la noche construir un muro de añil
y pueda yo
desde tanto calor dar por entendida
la vida de mis padres
y los días de mi hijo.

Acaso la noche me deje dormir
sabiendo
que debí estar en otro lado.

sábado, 18 de febrero de 2012

Se adormece

Ahora voy a vuelo de pájaro
ahora no quiero detener el salto de la liebre
ahora no apoyo los codos en la mesa
salgo
como ánima, como extrañada
de la tortura del adoquín que se adormece.

jueves, 16 de febrero de 2012

el fin del mundo

el fin del mundo tiene las uñas de acrílico, una sirena enclaustrada y dos virutas
se le enreda el pelo cuando voltea los ladrillos
y desconstruye la aurora en vampiros

el fin del mundo es hermano de la cruz
primo del fascismo
y flor de las muertes
llena su ramo con mezquindades de primer orden y mutila niños que venían a ser
y ya no

el fin del mundo calamita
agrieta y desfonda
por allí nos vamos y nadie nos despide

miércoles, 5 de octubre de 2011

molino

es una tarde y no hay palabras
hace meses que no hay palabras

solo algunas letras
aveces
y un dolor como ángulo agudo
que entra por las costillas y flota a ras del molino

aspas de la idea donde
se place en la quietud del inestable
muerde su cola
y muere

sábado, 6 de agosto de 2011

a tientas

ahora es un gris como zorro desconocido. ahora es marrón la ausencia de camino y nunca se verá el árbol que plantado en el horizonte dejó su murmullo a ras del piso. no nos mataron pero igual morimos, y qué de nosotros... nada. la luz que ilumina el camino de los otros se nos ha negado. a tientas a tientas a tientas vamos a tientas.

martes, 19 de julio de 2011

tensión

y si el vacío ancla su redondez en mi hombro no hay noche ni mañana que pueda arrancarme del acantilado. nada del paso ni del canto puede arrastrar sus mangas de la suciedad y la mordida. una nube sigue llorando su canción de la muerte y mi médico cuenta los días que me quedan a raíz de los disturbios. nada de lo salobre podrá rondar mi curtiembre y no habrá más lombriz que un pez moviéndose en su lomo. no dará un paso más mi ferviente memoria. el pasado cuenta sus perlas: el silencio.

jueves, 9 de junio de 2011

Padres y los vecinos

También la tecla ancla de noche la luciérnaga. Mis vecinos inundan el escalón de silencio para que yo no duerma. Esa es la pupila que repudio.
La nube de odio que mi sangre subleva, tiene de cóndor lo que las olas de espuma y en collar y en andes, andaré empujando lo poco que de salud me queda.
Los vecinos ensanchan mi ira hasta lo inescrutable y necesito vender de mí los segundos que se esconden de sueño. Nada me desata nada me libera nada me desahoga. Collar de mis hundires el sueño de la madre, la paupérrima benevolencia del padre y los vecinos.

sábado, 4 de junio de 2011

un grito

un grito la noche o la mañana de sus mares no ha dejado huella en el esternón de la ballena. nadie contó cuantos de sus dedos no podían escribir solo no escribió. estanque estanque de la nada que aún no y no dice sus limas. no árbol no matemática del augurio solo flor instalada en el ojal equivocado o invisible de los labios. nada se dirá de este imperio corteza solo una magulladura donde el riel de la memoria no tiene tren ni baratura. hacha madre y padre en la piel de los codos y por fin kilos de amianto en las amígdalas. a veces es posible cantar cuando el llanto nos pone de rodillas.