viernes, 5 de junio de 2015

PAN NEGRO

a unos lejanos muchachos del FPMR



Inundada de ustedes, los obstinados, y a fojas cero de la vida
quedan los papeles que no soporto escritos ni blancos ausentes de sus ojos
y la esperanza pobre y campesina
aún no da sus frutos.


La casa se ha vaciado
y es vientre de parteras prostibularias. La casa no cobija más que los signos de la ausencia y se ha quedado sin historia porque  la repentina espera
no es más que un gesto.


Cuántas oficiantes, antes de mí, han hablado de esperar sin esperanza...
Cuántas mujeres, como yo, han amado todo aquello o lo imposible
y estropearon sus pies caminando en sentido contrario a sus deseos... Por eso escribo
paso al terreno de la acción por orfandad
porque ya no los tengo comiendo de parados, en mi cocina, un pan de centeno que aún ayer hube comprado.


Todo el día de hoy he dormido y los espero,
ustedes son los dueños de mis llaves
y mi casa sigue abierta.





Poema escrito en los lejanos '80 y que amo. No se si está permitido amar a un poema propio... en este caso, me doy ese permiso

jueves, 4 de junio de 2015

AVENIMIENTO[1]



                       a Carla Figueroa    



Aquí está la herida.
La sangrante Carla.
Aquí nos sigue mirando mientras cuando / apenas / diurnas
los discursos y los jueces nos siguen ajenos.
Gran angular del máximo asesino
por siglos la mirada del pater
y un arranque de génita jauría se sube a su cuerpo y
lo destruye.









 (viejo poema que puede acompañar la marcha del día de ayer ‪#‎NiUnaMenos)


[1] La figura del avenimiento pertenece al artículo 132 del Código Penal Argentino y es  la que permite que un violador pueda ser  "perdonado" por su víctima, a pedido de ésta, en el caso de casarse con ella, siempre y cuando la víctima fuera mayor de 16 años. Carla Figueroa, después de ser violada por su ex concubino, retiró la denuncia, se casó con él, que fue liberado y fue asesinada por él mismo a los pocos días de salir de la cárcel.

martes, 2 de junio de 2015

Pequeña prueba de alegría o Pascua en Luján

a mhc



Aquí mi mano se arlequina...
todas las historias que en el mundo han sido y han tenido un feliz final, 
se acomodan en la órbita de mis ojos.

Sos de una especie que yo no esperaba y en esa sorpresa
me hago barco sin destino de naufragio ni desguace
y por una suave vuelta de hoja la terquedad se alivianó o cambió su calendario…

… No sé si es Luján, la piel; no sé si es la narración de tu vida o los contornos de la mía
hay una armonía de alientos que me hacen más transitables las mañanas a pesar de ser la oscura.  







lunes, 1 de junio de 2015

DELIRIO (un juego circunstancial)

Es la similitud en la ropa,
es una mirada que empuja;
a veces es un ahorcado que cuelga palabras para sus victorias.

(Esperaré, suicida,
el momento de encontrarte listo para una parte de mí).

Otras veces es tu cintura,
o el muslo en tu pantalón tan parecido a los sabores.

(No sé, la valentía se parece a los moribundos
porque es irreverente
y yo sólo tengo loas para tu espalda
y una fruta para amanecer).
No te asustes:

no tengo futuro, ni clase, ni elección que te incumba;
sólo un rumor, una curiosidad malévola


una ironía.


Nota: este es un poema de hace muchos años, se me ocurrió volver atrás y releerme

viernes, 15 de agosto de 2014

Al rulo de la muerte

en el cuaderno borrador están mis años
escribiéndose sin cuidar los bordes
mientras tanto
la luna dice que hubo demasiados cambios en ángulos insanos
así las cosas
hubiera ido a dormir en camisa
haciendo como que filmaba una película yanqui pero no pude
no conozco nada de cine ni de hombres que te prestan la camisa
sé de la perduración de los perfumes y el dolor como huella
marcando una arruga en la arena
por donde caminar resulta complicado
porque anuda al rulo de la muerte
y desmadra
las tardes donde una siesta nos quita del mundo o nos hace llorar

sábado, 12 de julio de 2014

Me ronda

da vueltas
una canción donde las hadas encadenan, da vueltas
me ronda una música de trinos que se ahogan
después me ronda un silencio

me ronda una cuerda
una vibración de alas que motoriza el aire y me despeina
me ronda el despeinarse
un desabrochar el corpiño y echarse a la tierra con la fuerza del caído
un abandonarse y dejar ir olas de la melodía y de su cárcel

me ronda la ausencia y sus compases
me ronda la síncopa y los contratiempos
me ronda una lúbrica cantinela de murmullos amorosos
una melodía de atar cabos y largar las cintas
un cantar con begonias de lazos azulados
y la mirada impune del que duele en su dolor durmiendo una siesta catastrófica

rondada que estoy
las notas de un acorde se acomodan al alarde
se abre mi brazo hacia la calle
la mano tocando ala risueña y una piedra
en el pecho
que grita “aquí hay algo por decirse”

jueves, 10 de julio de 2014

Emilio Mitre siempre trabaja

milagro el sueño
tu torrente engarza sus uñas al cordón
no canta
desde el ombligo
mi cintura corona la embriaguez del desorden

milagro al dormir
un cuento de almohada que se cae
un edredón
el canto de la sirena deambula y toda la maquinaria
del diablo
confunde mi sueño con su alegría

milagro el dormir
Emilio Mitre siempre tiene trabajo
siempre hay un motor dispuesto a electrizar mi sedación
y me ahorca
irrita
deja de mi piel un gusto a reptil enardecido
y no me deja el descanso

estoy cansada
necesito mi cuello sobre molde inconsciente
para darme un respiro o un hipo de silencio
a la acidez de mis muslos


domingo, 6 de julio de 2014

Lluvia y embarre y asfalto

Si, de la lluvia solo queda el olor
del olor solo la expresión de sus devaneos.
En la soledad de la calle
cuando la luz del cartel ilumina al bies, yo camino lejos,
sin ver
diciéndome que dentro de tres meses, tres años o tres lustros
daré con la tranquilidad de mis gestos y la lluvia me mojará apenas
o no me mojará
y será lo mismo.

En la soledad de mi calle lo que fue un adoquinado
ahora es un asfalto de rastrillos donde tropiezo.
Pienso que mañana o dentro de un tiempo
no me caeré. No resbalaré por la honda canción de los feos
y adobaré de sonrisas la comisura de mis broncas
para parecer menos árbol desterrado o menos río de embarre.

lunes, 26 de mayo de 2014

El horóscopo de la semana

Leo el horóscopo de la semana
duele saber que me auguran desgracias y ahogos,
amargos desarrollos en forma de lluvia calumniosa y
un arrebato de molestias en el dorso de la cumbia.

Me dice que en el pie izquierdo
y en mi grupo de trabajo radica el desequilibrio de mis astros,
que iré engañada a reuniones de brujas minuciosas
y que, en mi destruida presencia,
dictarán una sentencia donde seré condenada a sufrir
jefaturas estelares lacerantes.

Leí dos horóscopos distintos y dicen lo mismo, o sea,
es verdad. Lloro.

miércoles, 23 de abril de 2014

mi huida

si era viernes o era enero, da lo mismo
si el pasado se pasaba de listo y crujía en mis arterias
-otro tema-
si la comida o la sonrisa
o la extraña mirada igual a la de hace más de treinta años…
si ya no fumamos
si ya no comemos con sal
todas las melodías que oímos solos
los hijos que tuvimos
los artículos escritos por veinte años
el haberte leído con apasionamiento y encontrarte

si era en rosario y josé maría moreno
o en chiclana y caseros…
cosas de un reducto en constitución
y preguntas que no hice como “¿qué tal te fue en el amor?”
que aún teniéndola a flor de codo
se abolló cuando me apoyé en la mesa

y no soporté la caminata
ni mi figura sin belleza ni futuro
ni mis ademanes de mujercita a los sesenta
¡un desastre!
y mil perdones
la muchacha que fui está tan debajo de mí que a veces
me asusta

por eso me fui
y no es que no quiera encontrarte
es solo que me cuesta y no sé cómo hacerlo
ignorante como nueva
y refunfuñante como vieja beata
quedé atada a los miedos y no volé