sábado, 11 de abril de 2020

El que más me gusta

Aclaración: No sé si es correcto, no se si está dentro de las normas del buen escritor pero debo decir que no me importa. Voy a publicar acá mi poema El diamante y lo hago porque es el único poema que me gusta completamente. Un poema sobre el que no tengo dudas. Ahí va, con todo descaro.



EL DIAMANTE

Desestructurado el diamante. No obedecerá el mar a los reclamos;
quedará parado el mundo frente a la marea
y no se dará la coincidencia.
Así está mi vida frente a la tuya;
así estará a pesar de todos los escándalos del orbe;
perdurará de esta manera aunque la paz sea condescendiente con los conejos y yo, 
desde la subasta de mi afecto, quedaré muda de él aún sedienta.


Es una inflexión; la síntesis de no ser el mar y de mirarlo compulsada a convertirme.
Agua y agua en mi deseo y su sordera. Agua y agua en la mujer que espera no se sabe qué buque desde un cuento donde Onetti duerme su desesperanza.


Desestructurado el diamante. El mar actuado.
Lejos y lejos el agua zarpa sin mí y sin la dama del muelle.

miércoles, 26 de febrero de 2020

NO A LAS PALABRAS O ÚLTIMA NOCHE DE CARNAVAL




abandonada a todos los nudos de la circunstancia
mi boca
que muchas veces quiere decir y no dice
se abre como buzón para encontrar el sabor que esté más cerca

la poesía
tirada como si la hubiera querido hundir en el barro
anda apareciendo por ráfagas pero no logra escribirse por mi mano

una multitud de palabras
el brillo que quedó del beso de la sobrina
la noche enredada en el viento de Plaza Irlanda
el sonido de los bombos
los ojos de Ana…
todo me atraganta
se convierte en hielo irreverente que hiere con un ardor de silencio

¿desde hace cuánto están callando mis manos?
por qué dejé que la palabra se convierta en transparencia
dónde me perdí

el cuerpo se movía como si fuera fértil o esbelto
dos cosas que no volverá a ser aunque se esfuerce
pero la mano todavía puede diluir el nudo
el entrevero
lo que ciega y enluta días y noches con elecciones de dudosa procedencia

no sé
no entiendo por qué dejo que gane la batalla
esta sorda manía de no hablar
por qué dejo escapar mis luces esporádicas pero regulares
y las arrincono en un nudo inestable que pide llenar el envase de comida con la intención –parece- de un posible desatarse


Febrero 2020, Irene Frydenberg

miércoles, 12 de febrero de 2020

Una página ininteligible




Ahí están mis ojos
recorren una página ininteligible donde la cultura del día se les escapa
ni nombres, ni liturgias, ni signos de estilo o disciplinas
tienen el aire que mi barrio me colgó al cuello.

Como un vigoroso para siempre nace ignorancia, sus amigos,
una cohorte de sabihondos que de verdad saben y dicen palabras que mi árbol todavía no ha integrado.

En la avenida no encuentro la frase,
en el parque se me perdió lo que otres habitan o mencionan o embellecen con gramáticas actuales y espontáneas
que mis modales no logran concebir.

Y yo quise ser original o vanguardista o creadora
yo quise inventar conjugaciones exitosas, sesgos, transversalidades, relatos, narraciones, singularidades, parcialidades, enajenaciones, destajos, invocaciones, fantasmas, cercenamientos y sentidos…
solo llegué al balcón donde mis gatas hacen equilibrio
y el ruido de la calle Emilio Mitre me dice que ya son las cinco de la mañana y todavía no he dormido.


lunes, 22 de julio de 2019

Días de pesadillas



el sueño
un sueño
más de un sueño o miles el mismo sueño
días de pesadillas donde las habitaciones se vuelven invivibles
las casas están cruzadas por obstáculos con forma de bidet
las tías
las tías muertas o suicidadas se arremolinaban en la red de caños
y nada
nada de felicidad era posible para dar a mi hijo

todo
un todo impreciso de ¿cuántos días o cuántas noches? me dejaron desnuda y desprovista de herramientas
hasta hoy
despierta y a media máquina todavía
tiemblo al ver la comodidad de mi habitación por miedo a que desaparezca debajo del brazo de ese padre regalador de heces que aparece y aparece tantas veces y en tantas personas

la vida debe terminar antes de tanto dolor
antes de tener tanto para soñar y no ser recordado y aun así sufrirlo como el aire recién respirado entre la angina y la bronquitis

me despeino
adeudo
estafo y arruino sin límites…
de los ángulos solo caños y viejos automóviles impagos
adjetivos indecibles que la historia me adjudica
y andar –traidora- como semilla envenenada
llorosa abriendo el cajón donde la documentación dice que soy yo
yo misma
la que se ha perdido en el laberinto de las defraudaciones
y la pesadilla
la continuidad de estos días entre la fiebre y la flema sea una realidad que aunque paralela, sea tan cierta como la radio sonando en el baño

lunes, 15 de julio de 2019

Ella sonríe





sobre una foto de Aixa Alcántara
 #MIVIDAENLASESCUELAS


Un espacio / un vacío,
el blanco como lo inocultable
y ella que sonríe.

Qué será ese armario que nos invita
o el escritorio abandonado a su suerte…
hermanos en desgracia
-los abandonados-
nos empujan a lamer las angustias del otro
como si fueran propias.

Y la pizarra habla
-no entiendo su idioma escolar-
pero habla en gráficos
mientras puedo seguir viendo

a ella que sonríe. 













martes, 9 de julio de 2019

Un hombre, un camino (sobre una foto de Claudia Gonzalez Chiappe)



Un hombre se asoma al desconcierto del camino.
No acomete la reja ni las flores.
Deja su estarse quieto a medio paso de la posibilidad de salir
o entrar.
Tal vez las flores
luciéndose en su primerísimo plano
lo amedrentan.

La belleza no es para todos
o por lo menos
no es para todos en todo momento.

Hojas que tal vez tienen un nombre
y que son orgullo de los botánicos
no son nada para él en este sendero de pedregullo
desde donde la pregunta será
otra vez
¿hacia dónde ir?

miércoles, 6 de febrero de 2019

Estamos armadas






Poema instantáneo dedicado a I. C.



En la encrucijada de las batallas familiares
duerme nuestra niña,
allí somos lo que fuimos una vez 
para el ojo estrábico de la madre triste y el padre todopoderoso.

No nos dejemos empujar hacia allí
ya somos mujeres
y estamos armadas. 

lunes, 31 de diciembre de 2018

El hombre aquel






una nube ha calculado mal su viaje
se cruza en mi camino
arrastra un peso de libélulas
da sed en el rincón de donde nace
y narra
una historia donde el hombre aquel me tiene prisionera

pasan los años y algunas cosas se revelan
el agua sigue fluyendo
y en la cocina se cocina
y en el baño se baña
los esmaltes el perfume y los ruleros
cuentan
una nota donde el hombre aquel todavía se me instala

la calle sigue haciéndonos caminar
la tecla cruje su silencio
el diariero se acerca con la revista del día
y el bar nos recibe con un aire banal televisivo
donde
un locutor dice que el hombre aquel todavía me ata

y así
de este modo
el movimiento de mis párpados
busca entre los pliegues de mi cuerpo al hombre aquel
que tanto me ha soltado

lunes, 20 de agosto de 2018

De noche noche


viene desde no se sabe cuándo
arranca desde un lugar familiar indefinido
anida en todo el cuerpo pero, cuchillo al fin,
queda entre los pezones y la pelvis

allí se ubica este vacío

prefiere la noche y necesita dinero
tiñe las cosas con una desesperación ansiosa
desata movimientos conocidos:
rutina destempladas que se resuelven hiriendo

así actúa este vacío

generará insatisfacción
romperá programas
construirá dolores
creará incomodidades

así es este vacío

propondrá la lectura de revistas del corazón
mirará programas de chimentos
encarcelará la inteligencia que se tenía
partirá en dos el deseo

así se comporta este vacío

dirá sus mil lenguas seductoras
mareará las mejores intenciones
atará libertades
macerará odios hasta hacerlos perfectos

así hace este vacío

daña la construcción de la sangre
anuda articulaciones
ensancha el rostro
abandona la posibilidad del baile

así construye este vacío

mantendrá la puerta cerrada
las ventanas apenas
tendrá la cama sin hacer
alguna ropa sucia

así se instala este vacío

deja al cerebro girando en una sola dirección
ensancha las caderas
mutila vuelos
inmoviliza el encanto

así triunfa este vacío

y mientras parece que no hay escapatoria, no hay escapatoria
y la conclusión ahoga toda réplica
y la pulsión va siempre hacia el mismo lado
y no queda fuerza para otra dirección
y lo que fue decisión se va diluyendo en nada
y lo que se pensó posible se va de las manos
y un pasado se ríe con picardía mientras es descubierto

este vacío, este sediento, este pedigüeño, este mendigo
instalado en el centro del cuerpo
sentado como un buda pueblerino
ladrón de poca monta que se cree majestuoso
roba descaradamente

este vacío te saca
se lleva
sustrae
invade
lacera
muerde lo vital de tus ojos mirando
lo vital de los ojos de otros mirándote
lo vital de tus manos y el futuro

este vacío te marchita en el estigma
te deja a merced de los rigores del sistema
te invita a vivir afuera
recelando de todo
dudando y maldiciendo como una viuda virgen




martes, 6 de marzo de 2018

un dolor





ella traía un rouge en la cartera, apenas lo usaba
tenía –entre los dedos- la memoria de miles de kilómetros de escoba
y sabía que lo que había barrido se amontonaba en algún lugar desconocido que, de todos modos, volvería

usaba una pollera levemente gastada y mostraba ternura cuando estaba segura de que no sería arrastrada por los brazos del poder
no recuerda haber brillado nunca
ni siquiera en brazos de su madre…
es verdad que arrastra un dolor pero es un dolor tan leve que es difícil de asir, evitar o disolver